El Arte del Dulce: Sabores que cruzan el Estrecho desde Porvenir
En Porvenir, la pasión por la repostería tiene nombre propio: El Arte del Dulce, emprendimiento liderado por Camila Santibáñez, quien ha transformado su amor por la pastelería en un proyecto que combina creatividad, esfuerzo y dulzura.
Desde pequeña, Camila sintió atracción por la cocina. “Siempre me ha gustado, desde el colegio iba a talleres extraescolares de repostería”, recuerda. Sin embargo, fue la necesidad de conciliar la vida familiar con la laboral —al cuidar de su hijo pequeño— lo que la impulsó a emprender de manera formal hace dos años, aunque ya llevaba mucho tiempo creando delicias de manera independiente.
Hoy, El Arte del Dulce ofrece una amplia variedad de productos, con especial foco en galletas glaseadas y galletas americanas, que se han convertido en las favoritas de sus clientes. También trabaja en preparaciones sin azúcar, ampliando así su propuesta para quienes buscan opciones más saludables.
Un emprendimiento con sabor a esfuerzo
Vivir y trabajar en Porvenir ha sido un desafío para Camila, especialmente por el acceso a insumos. Muchos de los ingredientes que necesita se encuentran en Punta Arenas o incluso en Santiago, lo que encarece y complica la producción. “Lo más difícil ha sido la distancia; lo que hay aquí generalmente es más caro y no siempre se encuentra lo que necesito”, explica.
Aun así, ha sabido sortear las dificultades gracias al apoyo de instituciones como el Centro de Negocios y Prodemu, que la guiaron y asesoraron desde su postulación al proyecto Cerco.
Mirando al futuro
Las metas de Camila son claras: ampliar su espacio de trabajo, llegar a más clientes, fortalecer su presencia en fechas especiales para empresas y, eventualmente, expandirse fuera de Porvenir.
Mientras tanto, sigue conquistando paladares con cada pedido que sale de su cocina, demostrando que, con pasión y perseverancia, los sueños pueden hornearse a fuego lento… y llegar lejos.