SENCE e INDAP certifican a productores de Porvenir en ganadería y maquinaria agrícola
Capacitaciones en Transferencia Sector Público y Operación de Tractores fortalecen competencias técnicas de trabajadores campesinos, reduciendo dependencia de servicios externos y mejorando autonomía productiva en contexto de soberanía alimentaria regional.
Saber seleccionar un carnero sin depender del veterinario o manejar tractores con conocimiento técnico certificado no son habilidades menores para productores campesinos: son herramientas que reducen costos operativos, mejoran eficiencia y aumentan rentabilidad. Vecinas y vecinos de Porvenir cerraron dos cursos de especialización impulsados por SENCE e INDAP que apuntan precisamente a esa autonomía técnica.
Capacitación técnica como reducción de costos
Novelia Ibarra, quien apoya labores ganaderas familiares, explicó el impacto práctico: “Ahora sabemos qué debemos evaluar en un carnero sin depender siempre de un veterinario u otra persona que revise nuestros animales”. Esta capacidad de diagnóstico básico elimina llamados técnicos innecesarios que representan gastos directos para operaciones pequeñas.
Los cursos abarcaron Transferencia Sector Público – INDAP (enfocado en ganadería) y Operación y Mantención de Tractores y Maquinarias Agrícolas, ambos con contenidos aplicables inmediatamente en faenas cotidianas. Para pymes agropecuarias, la certificación técnica del personal significa mejor manejo de recursos, menor tasa de errores y mayor valor agregado en producción.
Soberanía alimentaria como oportunidad comercial
Doris Sandoval, Directora Regional de SENCE, conectó la capacitación con contexto económico regional: “Frente a los desafíos del cambio climático y la soberanía alimentaria, todo lo que sucede en el campo magallánico nos importa, porque aporta a la autonomía de la región”.
Para productores locales, la creciente demanda por alimentos de origen regional representa oportunidad comercial concreta. Consumidores urbanos valoran productos locales y están dispuestos a pagar diferencial por carne, lácteos y verduras producidas cerca. Pero capitalizar esa demanda requiere calidad consistente, lo que depende de competencias técnicas certificadas.
Grandes proyectos en desarrollo territorial
El Delegado Presidencial Provincial José Miguel Campos adelantó proyección: “Se vienen grandes proyectos, y espero que la próxima gestión gubernamental mantenga y potencie estos programas, entregando los recursos necesarios”.
Para pymes agropecuarias, esta señal importa: indica que la inversión pública en capacitación continuará, permitiendo planificar formación de equipos a mediano plazo sin descapitalizar operaciones actuales. Los cursos SENCE-INDAP no tienen costo para participantes, trasladando el gasto de capacitación desde empresas familiares al Estado.
Reconocimiento de conocimientos locales
“Aunque llevo años en el campo, siempre hay cosas nuevas que aprender”, señaló Ibarra, destacando que los cursos combinaron saberes técnicos formales con experiencia empírica de participantes. Esta metodología valida conocimiento campesino mientras incorpora actualizaciones científicas sobre sanidad animal, eficiencia de maquinaria y prácticas sostenibles.
Para productores de Tierra del Fuego, donde la diversificación económica avanza pero la base agropecuaria permanece estratégica, estas certificaciones representan herramienta competitiva en mercado que cada vez exige más profesionalización, incluso en operaciones familiares.
La capacitación técnica certificada no es gasto: es inversión en autonomía productiva que reduce dependencia de servicios externos y mejora márgenes operativos.