Oficina Barrial de Punta Arenas gana premio nacional por innovación en gestión comunitaria
Modelo descentralizado de desarrollo territorial abre camino para emprendimiento local y sostenibilidad comunitaria
Punta Arenas, octubre de 2025 – La Oficina Barrial de Villa del Mar obtuvo el primer lugar nacional en el Concurso de Buenas Prácticas del Programa Quiero Mi Barrio, reconociendo un modelo innovador de gestión territorial que fortalece el tejido comunitario y crea condiciones para el desarrollo económico local.
Descentralización que genera oportunidades
El premio, otorgado en la XXIII Bienal de Arquitectura y Urbanismo, reconoce experiencias que innovan en la gestión territorial, fortalecen vínculos comunitarios y promueven participación inclusiva y sostenida. El Seremi Marco Uribe destacó que “se premia el trabajo y la descentralización respecto del Programa Quiero Mi Barrio, y cómo se inserta a través de sus equipos barriales abiertos a la comunidad para hacer un trabajo en conjunto”.
Esta descentralización no es solo administrativa: crea ecosistemas locales donde el desarrollo comunitario genera condiciones favorables para emprendimiento y pequeños negocios.
Gestión territorial que fortalece el comercio local
La oficina barrial se ubica estratégicamente en instalaciones comerciales de los barrios Francisco Coloane y Monte Darwin, integrando servicios públicos con actividad comercial local. Kattherine Águila, encargada comunicacional, explicó: “Tenemos accesibilidad universal, ofrecemos distintas posibilidades para los vecinos, en un espacio que cuenta con almacenes comerciales y, a su vez, podemos abrir para que las unidades municipales puedan llegar al territorio”.
Este modelo híbrido crea sinergia entre gestión pública y actividad económica local, beneficiando a comerciantes y emprendedores del sector.
Innovación en participación comunitaria
El alcalde Claudio Radonich destacó el modelo de trabajo: “Los vecinos se han involucrado, se han hecho obras muy concretas con participación. Los funcionarios se involucran, conocen a los vecinos, se ha generado lo que uno busca de las políticas públicas: que tengan rostro humano”.
Esta participación activa fortalece el tejido social, base fundamental para el desarrollo de iniciativas económicas comunitarias y emprendimientos locales sostenibles.
Sostenibilidad territorial y desarrollo económico
La XXIII Bienal tuvo como concepto la “doble exposición”, reflexionando sobre cómo intervenir lo existente en un contexto de crisis climática y escasez de recursos. La oficina barrial de Punta Arenas ejemplifica este enfoque: optimiza recursos, reutiliza infraestructura existente y genera desarrollo sostenible desde lo local.
Mónica Vargas, encargada urbana, valoró el trabajo colaborativo: “Destacar a un colega que ya no está con nosotros, Guillermo Cárcamo, quien fue precursor de instalarnos en este lugar, de que estemos trabajando todos en equipo y poder intercambiar experiencias con nuestros vecinos”.
Modelo replicable para desarrollo local
La Subsecretaria de Vivienda, Gabriela Elgueta, señaló que “las oficinas barriales son un punto de encuentro y de autogestión, que dinamiza el trabajo de los vecinos, las duplas y los municipios”. Esta autogestión territorial es clave para generar capacidades locales de emprendimiento y desarrollo económico comunitario.
El modelo trabaja con cuatro barrios simultáneamente (Loteo del Mar, Fitz Roy, Camilo Henríquez y Juan Pablo II), demostrando escalabilidad y eficiencia en gestión de recursos públicos aplicables al desarrollo de pequeños negocios y emprendimientos barriales.
Lecciones para emprendimiento comunitario
Este reconocimiento nacional valida un enfoque donde la gestión territorial inteligente crea condiciones para:
- Desarrollo económico local mediante sinergia público-comercial
- Fortalecimiento del tejido comunitario que sostiene emprendimientos
- Innovación en gestión con recursos optimizados
- Participación ciudadana que identifica oportunidades económicas locales
- Sostenibilidad territorial que asegura desarrollo de largo plazo
El modelo de Punta Arenas demuestra que la descentralización efectiva, la innovación en gestión pública y el fortalecimiento comunitario no solo mejoran la calidad de vida, sino que crean ecosistemas favorables para el desarrollo de pymes y emprendimientos locales sostenibles.