Mujeres emprendedoras transforman sectores estratégicos mediante liderazgo sostenible
30% de mujeres chilenas desarrollan actividad emprendedora temprana según GEM 2023, cifra cercana a 32% masculino pero con mayores dificultades para escalar. Pamela Schwerter de Grupo Ahona ejemplifica liderazgo femenino en logística sanitaria, sector técnico donde acceso a redes, financiamiento y espacios de decisión sigue limitado. Construcción de economía justa requiere compromiso de empresas, inversionistas y gobiernos.
El Día Internacional de la Mujer Emprendedora es más que fecha que se conmemora todos los 19 de noviembre: representa invitación a observar cómo mujeres están transformando tejido económico y social del país desde sectores altamente técnicos y estratégicos como logística en salud. Pamela Schwerter, gerente general de Grupo Ahona, relató origen de su empresa: “Cuando iniciamos Grupo Ahona, lo hicimos observando necesidad evidente: había brechas en tiempos, coordinación y cuidado en procesos logísticos del sistema de salud chileno. Convertir esa ineficiencia en oportunidad no fue espontáneo ni glamoroso, sino resultado de insistencia, aprendizaje y convicción de que mejorar sistema puede ser oportunidad de negocio siempre con componente social”, consolidando modelo donde desde trazabilidad de residuos clínicos hasta distribución de dispositivos y equipos médicos, empresa lidera soluciones que impactan directamente en calidad de atención de miles de pacientes mediante optimización de cadenas logísticas que reducen tiempos de espera, minimizan riesgos de contaminación cruzada y garantizan disponibilidad oportuna de insumos críticos.
Brechas persistentes pese a actividad emprendedora equiparable
En Chile, según Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2023, tasa de actividad emprendedora temprana en mujeres fue 30%, apenas por debajo del 32% en hombres. Sin embargo, mujeres enfrentan al igual que hombres dificultades para sostener y escalar proyectos, especialmente en sectores como logística sanitaria donde acceso a redes técnicas, financiamiento especializado y espacios de decisión aún es limitado, generando fenómeno donde emprendimientos femeninos tienen tasas de supervivencia menores no por falta de capacidad técnica o visión estratégica sino por barreras estructurales que incluyen sesgos de género en evaluación de proyectos por inversionistas, menor acceso a capital semilla de fondos institucionales, y exclusión de redes informales donde circula información privilegiada sobre licitaciones, alianzas estratégicas y oportunidades de expansión.
Liderazgos que buscan impacto sostenible
Schwerter destacó características distintivas: “Las mujeres emprendemos siempre con liderazgos que buscan soluciones duraderas, que piensan en cómo impactarán a trabajadores, a sus familias, comunidades y usuarios finales, y que promueven estructuras organizacionales más adaptables en mercados cambiantes”, consolidando aproximación donde rentabilidad no excluye responsabilidad social sino que se construye sobre ella mediante modelos de negocio que internalizan externalidades positivas como estabilidad laboral, desarrollo de proveedores locales y contribución a objetivos de desarrollo sostenible.
Este 19 de noviembre no celebramos solo historias individuales sino posibilidad de construir economía más justa, diversa e inteligente, tarea que corresponde a empresas, inversionistas, gobiernos y comunidad.
Felicitamos a todas las mujeres emprendedoras que colaboran diariamente con el crecimiento económico, social y productivo de nuestra región de Magallanes, transformando desafíos australes en oportunidades mediante creatividad, perseverancia y compromiso con sus comunidades.